“Imagina que cada mañana te encuentras 1440 euros”….”puedes
repartirlos, gastarlos, divertirte con ellos o quemarlos; pero lo que no uses,
al final del día desaparecerá”.
Así es como comienza el siguiente anuncio:
Sin embargo, en lugar de 1440 euros, el regalo que cada
mañana aparece en nuestra puerta son 1440 minutos. Un regalo del que muchas
veces no somos conscientes y que otras tantas no sabemos apreciar.
Tiempo... palabra que cada vez más produce terror y angustia. El tiempo es algo que no podemos controlar, que no está en nuestras manos, y por eso mismo, porque necesitamos sentirnos seguros y dueños y señores de nuestra vida, intentamos atraparlo y agarrarnos a él fuertemente para evitar que se nos escape. Y no nos damos cuenta de que lo único que conseguimos aferrándonos a él es que se nos escape aún más rápido, impidiéndonos vivir.
“Así es como funciona la vida”. Con tus acciones libres, vas
construyendo tu día a día, tu proyecto de vida. De ti depende cómo quieres
afrontar el gran reto que cada mañana se te presenta frente a tu puerta: la
vida. Puedes gastarla, divertirte con ella o quemarla. O también puedes hacerla
rendir en servicio a los demás. Como dijo Robert Baden Powell, “la verdadera
manera de obtener la felicidad, es haciendo felices a los demás”.
Tras volver a leer todas las entradas del blog escritas
hasta ahora, y profundizar en la reflexión realizada, me doy cuenta de que ha
merecido la pena vivir cada minuto de mi vida. Han sido 9885600 minutos llenos
de amor y de cariño, de alegrías y de penas, de aventuras y de retos… Y aunque no
todo haya sido un camino de rosas, no lamento ni un solo instante, ni un solo minuto.
Porque cada uno de ellos y cada persona que ha aparecido en mi vida han contribuido
a que me convierta en quien soy. Y todo ello tengo que agradecérselo
a quien ha permitido que yo viva tantos minutos y a quien permite que yo siga
teniendo cada mañana 1440 minutos.
Cada mañana se nos regalan 1440 minutos. "Piensa bien qué vas a hacer con ellos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario