¿Por qué elegí hacer este blog? El profesor Fernando Carbajo
dijo que “si de verdad queríamos ser educadores en un futuro, teníamos que
reflexionar sobre la educación que habíamos recibido”. Me di cuenta de cuan
verdadera era esa frase. ¿Cómo pretendíamos estimular el pensamiento crítico y
reflexivo de nuestros alumnos, si antes no lo aplicábamos a nosotros mismos?
Siempre he sido de aquellas personas que, por una aparente falta de tiempo y,
muchas veces, de voluntad, corría por la vida sin detenerse si quiera a pensar
en el por qué y para qué de mis acciones, sin darles un verdadero sentido, sin
ir más allá de las vanas superficialidades. Siempre he echado en falta lo que
actualmente se denomina como competencia de aprender a aprender, es decir,
aprender a pensar. Por eso este proyecto captó mi atención ya que lo vi como
una excelente oportunidad para empezar a cambiar aquello que
sabía que siempre me había fallado.
¿Sobre qué he reflexionado en este blog? En cuanto acepté el
reto de escribir un blog, en seguida vinieron a mi mente multitud de ideas.
Todas ellas con un objetivo común: criticar los aspectos negativos de mi
educación. Y es que mi indignación, enfado y exacerbación era tal que una nube
de ira me impedía vislumbrar algún aspecto positivo de mi colegio.
Injustamente, él era el único culpable de todo lo que me había pasado.
¿Para qué me ha servido este blog? Para darme cuenta de los aprendizajes
positivos que había guardado en el baúl de los recuerdos. Estaba tan cegada por
el odio que no se me ocurría ninguna razón por la que mi educación había sido
fructífera. Y esa fue una de las razones, que mi subconsciente se negaba a
admitir, por las que decidí hacerme maestra: para no cometer los fallos que a
mi parecer habían cometido conmigo.
Gracias a las reflexiones que no sé si habré sido capaz de
expresar he podido enterrar ese pesimismo y he podido borrar la culpa. Las
influencias extrínsecas, el ambiente, no determinan tu comportamiento ni
elecciones, a lo sumo condicionan. Pero tú eres quien decide libremente seguir
uno u otro camino, tú en tus propias fuerzas, nadie lo hace por ti.
Además, gracias a este blog he podido profundizar y darme
cuenta de aspectos que hasta el momento habían pasado desapercibidos y que
marcaron mi educación. Ahora sé qué es lo que quiero para mis alumnos y cómo no
me tengo que comportar. Como he intentado manifestar en algunas entradas, lo
que quiero es que cada alumno aprenda a pensar por sí mismo, que vaya más allá
del libro de texto, que se interrogue, que se inquiete, que se motive, que
sueñe, que lo disfrute y que lo aproveche. Porque “prosigue el poderoso drama,
y tú puedes contribuir con un verso”. Quizás se me tache de idealista, pero solo
espero que un futuro no muy lejano mi utopía se convierta en realidad y "crea en mis propios sueños, como hacen los niños".








